
Estuve volviendo a ver algunos clásicos. Papá ama a Brando desde "Viva Zapata", yo desde la escena en que se deja meter los dedos en el culo en "Último tango en París".
Tendría unos 15 años cuando vi la película y comencé a creer que todos los hombres eran Brando, también empecé dejarme las uñas largas. Claro, ese mismo año supe que no todos eran Brando, ni Brando podía ser todos.
De la película recordaba: el sobretodo de Marlon, la música, la monotonía y el sexo furioso.
Hace unos meses los hombres han vuelto a ser Brando.
Ni mi verdadero nombre quieren escuchar. -"He tenido tantos nombres diferentes en todo el mundo, que mi actual tendría que ser un gruñido... grrr ouuuoooiii"
Ni nombres de familiares. Ni ningún nombre propio con el que tenga algún tipo de relación. Hacen que sepa amarlos cuando son Brando.
Rutinas de sobretodo, música, monotonía y sexo frenético es lo que ya no se deja ser recuerdo.
Ahora, cuando me persiguen por la calle gritándome que me aman hasta que logran alcanzarme y tenerme lo suficientemente cerca para escuchar el susurro de mi verdadero nombre, es cuando salen a la terraza y pegan el chicle debajo de la baranda.
Un clásico. Mis uñas se escaman fácilmente. Hace rato empecé a cortarme las uñas bien cortitas, hasta sangrar.

