miércoles, 7 de febrero de 2007

Mi zona


Estuve volviendo a ver algunos clásicos. Papá ama a Brando desde "Viva Zapata", yo desde la escena en que se deja meter los dedos en el culo en "Último tango en París".
Tendría unos 15 años cuando vi la película y comencé a creer que todos los hombres eran Brando, también empecé dejarme las uñas largas. Claro, ese mismo año supe que no todos eran Brando, ni Brando podía ser todos.
De la película recordaba: el sobretodo de Marlon, la música, la monotonía y el sexo furioso.
Hace unos meses los hombres han vuelto a ser Brando.
Ni mi verdadero nombre quieren escuchar. -"He tenido tantos nombres diferentes en todo el mundo, que mi actual tendría que ser un gruñido... grrr ouuuoooiii"
Ni nombres de familiares. Ni ningún nombre propio con el que tenga algún tipo de relación. Hacen que sepa amarlos cuando son Brando.
Rutinas de sobretodo, música, monotonía y sexo frenético es lo que ya no se deja ser recuerdo.
Ahora, cuando me persiguen por la calle gritándome que me aman hasta que logran alcanzarme y tenerme lo suficientemente cerca para escuchar el susurro de mi verdadero nombre, es cuando salen a la terraza y pegan el chicle debajo de la baranda.
Un clásico. Mis uñas se escaman fácilmente. Hace rato empecé a cortarme las uñas bien cortitas, hasta sangrar.

sábado, 3 de febrero de 2007

Lo prometido era deuda...

Acá va el maravilloso videito super guionado pero lindo igual sobre el "marxisismo". ¡Disfrútenlo!

miércoles, 31 de enero de 2007

¿Y para cuándo el "trotskisismo"?

Ayer, mirando el programa de debate de Gran Hermano, me encontré con uno de los diálogos más brillantes de los últimos tiempos: la polémica Jessica-Griselda acerca del "marxisismo". Desgraciadamente no pude encontrar el video, pero acá va una pequeña y fragmentaria reproducción del diálogo:


Jessica (la boluda del osito): (mientras pasa la escoba). -Marxistas, en esta casa son todos una manga de marxistas.-
Griselda (ayudándola en las tareas domésticas. Se detiene al escucharla)-. -¿Qué?-
Sebastián (creo): (sentado en el sillón): -¿Sabés lo que estás diciendo?.
Jessica: -Si, son todos unos marxistas. -
Griselda: - ¿Sabés que era Carlos Marx?-
Jessica: Obvio. - Era un materialista. Acá sólo les interesa lo material-
Griselda: (riéndose). -Bestia.-
Jessica: (Enojada) ¿Y vos sabes quién es? ¿A ver, decime quién es?
Griselda: -Si, lo estudié en teatro, y no tenía nada que ver con el materialismo. Hacía revoluciones- (sic).
Jessica: -Bueno, yo lo estudié como filósofo, y capaz era diferente que como lo estudiaste vos. Como filósofo era un materialista porque creía en la materia, en cambio los otros filósofos creían en lo espiritual. El marxisimo (¡¡¡¡¡¡¡¡¡) cree en lo material-.
Griselda: -Si pero no un materialista de que le gustaran las cosas materiales. Era uno que tenía que ver con revoluciones, un revolucionario-.


El diálogo siguió, y hasta llegué a escuchar de manera entrecortada frases como "materialismo dialéctico".


Intentaré encontrar el video. Realmente, de lo mejor del verano.

lunes, 29 de enero de 2007

Salamina en Bar Ocio

Se limpió las manos con el poema y lo tiró en un cesto cercano al kilómetro cero. De vuelta en el 37 le conté mi último año a camiseta blanca –en v- pantalón sastre marrón y zapatillas color mostaza le cante a Blur la forma en que amasa las gomas y tiene sexo con incontables mujeres le conté sobre la pérdida el sufrimiento el deseo el consuelo la supervivencia sin tenerle compasión al mp3 mientras se mira el camino a través de la ventanilla comprobando los resultados de la comunicación telepática me bajé en la próxima.

martes, 23 de enero de 2007

Me gusta él


Ese mismo día que lo vi. Cuando todos terminaron de leer esas cosas tan extensas que escriben. Estaba esa chica de pelo negro y rulos, y la otra colorada, y la que se viste como punk y hablaba como mi mamá, o como esas amigas de los buenos gestos a través de las buenas palabras. Se tomaba fernet y se apagaban los celulares.
He vuelto a ese lugar un día que estaba medio oscuro, me agarre fuerte, y después conocí la terracita con árboles. Pero esa es otra historia.
Ese mismo día que lo vi. Me sonaba lo que estaba leyendo, me sonaba de otro lado. Ya conocía eso que él leía, entonces se me prendieron los 25 watts y dije “Está leyendo un poema de Ariel Blabla”. Y no, era un poema de él, y no de la persona ausente (Ariel Blabla). Muy poco memoriosa de las pertenencias literarias.
Ese mismo día que lo vi. Charlamos sobre la posibilidad de que no existan poetas. Desechamos rapidamente la frágil hipótesis. Hacía un rato que el señor de los poemas lindos había terminado de leer los suyos.
Ese mismo día que lo vi. Aparecido bamboleante entre Marcel y Boedo.

Ese mismo día que lo vi, ya lo conocía de antes.

Paso a nivel en Chacarita


Los chicos ponen monedas en las vías,
miran pasar el tren que lleva gente
hacia algún lado.
Entonces corren y sacan las monedas
alisadas por las ruedas y el acero;
se ríen, ponen más
sobre las mismas vías
y esperan el paso del próximo tren.
Bueno, eso es todo.

Fabián Casas.

jueves, 18 de enero de 2007

Mentiras desmentidas

Parece que la ingenuidad de quienes proponen que los blogs son "espacios democráticos" y libres, en los que cada uno puede poner lo que quiera, denunciar a quien quiera, etc. etc. , ha sido nuevamente desmentida: una denuncia de la censura ejercida por Google sobre un blog que decidió escrachar a la empresa minera Barrick Gold (que intenta explotar minas en Chile y parece que Argentina), y remarcar sus relaciones con Bush y con el lavado de dinero y demás chanchuyos, nos retorna a la realidad de que existe algo llamado capitalismo, y que las empresas que intervienen en la distribución de los blogs (google, yahoo, o la que sea) tienen algo llamado intereses de clase que defender y ciertos "secretitos" que a veces es conveniente esconder.

Verón, Verón, qué grande sos

Chusmeando pavadas a partir de interesantes miradas sobre Gran Hermano, me encontré con esta página, en la que veo al afamado intelectualoide Eliseo Verón (El Liceo Verón, decía la revista Barcelona) como uno de los famosos que recomiendan libros a los infradotados participantes de GH. El licenciado (conocido por sus artículos y libros sobre la semiosis social, sus textos sin vuelo teórico sobre la ideología, etc), parece no dejar un espacio de lado. De hecho, no me extraña que figure en el programa (ya había participado diciendo boludeces con Badía en esos entrañables programas de "debate" que acompañaban los ciclos anteriores), pero sí lo que recomienda para la lectura en "la casa que late". Mientras que el aún más ladri y caradura de Felix Luna (dándose publicidad a sí mismo en un programa visto por 6 millones de tipos... nada mal) propone su propio libro y Pacho soy-igual-que-el-che-guevara O´Donnell pone a la Biblia entre los recomendados, el resto de los"famosos" propone lecturas cuando no canónicas (lo cual no tiene nada de reprochable) a veces interesantes (Telerman con Ishiguro, por ejemplo). Sin embargo, el que tiene más chapa de "intelectual" dentro de este grupo elige nada menos que la última novela de Stephen King, La torre oscura VII, que completa una vieja saga que había comenzado hace décadas.

Entre mis conjeturas malpensadas sobre las razones de esta elección (¿por qué un best seller de literatura pochoclera? ¿por qué un volumen de 900 páginas que surge de una saga que tiene 6 libros anteriores? ¿por qué en todo caso el último?) me surge una pregunta: ¿qué le habrán ofrecido a cambio a don Eliseo para esta enorme publicidad de un libro recién editado que busca convertirse en best seller y cuyas cifras de venta parecen ser menores de lo esperado?
Si vemos que don Eliseo publica su próximo libro en la editorial Plaza & Janés ya tendremos la respuesta...